El capital humano de la diáspora venezolana en el mundo — talento y conocimiento para la reconstrucción de Venezuela
Más de un millón de venezolanos viven en Estados Unidos, con una población joven, productiva y altamente cualificada comparada con la población general.
Los venezolanos son una población más joven, concentrada en edades productivas (25-54 años)
Los venezolanos en EEUU son una comunidad con alta formación académica: casi la mitad tiene título universitario o superior, superando significativamente a la población general.
Comparación entre venezolanos y el resto de la población
Salario medio anual de trabajadores a tiempo completo (25-64 años)
Los venezolanos muestran tasas de participación laboral superiores al promedio nacional y una marcada inclinación emprendedora.
La diáspora venezolana se concentra principalmente en Florida y Texas, pero tiene presencia en los 50 estados.
Los venezolanos aportan experiencia diversa: desde servicios profesionales y técnicos hasta construcción, transporte y emprendimientos en servicios de comida.
Porcentaje de trabajadores empleados en cada categoría
El análisis por cohorte de llegada muestra cómo los venezolanos se integran económicamente con el tiempo: los ingresos se triplican y las tasas de empleo aumentan significativamente.
Ingreso mediano anual y tasa de empleo según años en EEUU
Distribución de la población venezolana
Situación migratoria actual
El Proyecto Diáspora Venezuela nace de una convicción: cuando Venezuela transite hacia la democracia, su diáspora será uno de los activos más valiosos para la reconstrucción del país. Este proyecto busca mapear, cuantificar y visualizar el capital humano venezolano disperso por el mundo para transformar datos en herramientas concretas de política pública.
Nuestro objetivo es que los formuladores de políticas en una Venezuela democrática puedan comprender el potencial transformador de su diáspora y diseñar estrategias inteligentes para canalizarlo.
Los venezolanos en el exterior han adquirido experiencia en sectores clave — tecnología, finanzas, salud, ingeniería, servicios profesionales — que pueden catalizar la diversificación de una economía históricamente dependiente del petróleo.
Con una tasa de emprendimiento del 14.8% — significativamente superior al promedio — la diáspora venezolana tiene el potencial de generar inversión directa, transferencia de conocimiento y creación de empresas en una Venezuela en transición.
Las políticas de vinculación con la diáspora — desde programas de retorno voluntario hasta redes de intercambio profesional — pueden acelerar la transferencia de habilidades sin requerir el regreso permanente de todos los emigrantes.
Cada venezolano en el exterior es un nodo en una red global de contactos, conocimientos y oportunidades. Estos vínculos pueden abrir mercados, atraer cooperación internacional y posicionar a Venezuela en cadenas de valor globales.